Llevas un año en Tinder y casi no tienes matches.

Has cambiado la bio. Has ampliado la distancia. Has reducido la distancia. Incluso has probado a conectarte a determinadas horas porque alguien te dijo que “el algoritmo lo nota”. Y has llegado a una conclusión: Tinder no funciona. O el algoritmo te tiene manía. Puede ser. Pero antes de declarar la guerra a Tinder, vamos a mirar una cosa mucho más sencilla: Tu primera foto. Porque igual Tinder no te odia. Igual tu primera foto parece odiar a Tinder.

La primera foto tiene la culpa

La primera foto tiene la culpa

La misma persona. Dos fotos completamente diferentes.

Imagina a un hombre sentado en una cafetería. Buena luz, bien vestido, una foto de calidad. En principio, todo correcto. Pero está serio. No parece antipático exactamente, aunque su expresión está en algún punto entre “me han puesto leche normal y pedí avena” y “acabo de recibir una carta de Hacienda”. Ahora le pedimos que sonría. Mismo hombre. Mismo jersey. Misma cafetería. Y, sin embargo, parece otra foto. De repente transmite cercanía, naturalidad y esa sensación de que podría ser alguien con quien te apetecería tomarte un café. Y ahí está la diferencia. Cuando elegimos nuestras fotos de perfil para Tinder, solemos buscar aquella en la que pensamos: “Aquí salgo bien”. Pero la persona que está al otro lado no está decidiendo solamente si sales guapo. Está decidiendo si le apetece conocerte.

Tu primera foto tiene un trabajo

No existe una foto mágica para conseguir más matches en Tinder y tampoco hace falta salir sonriendo en todas. Pero tu primera fotografía sí tiene una misión bastante importante: Conseguir que quieran ver la segunda

Tus fotos transmiten cosas antes de que alguien haya leído una sola palabra de tu bio: cercanía, seguridad, naturalidad, energía… o todo lo contrario. Por eso, si quieres mejorar tu perfil de Tinder, empieza por algo muy sencillo. Mira tu primera foto como si no conocieras a la persona que aparece en ella. Y pregúntate: ¿Me apetecería conocerla? Porque a veces el problema no es Tinder. Ni el algoritmo. Ni siquiera tus fotos. Es simplemente que has elegido una primera foto que no cuenta demasiado bien quién eres.

En Tipstomatch analizamos tus fotografías y tu perfil para ayudarte a mostrar tu mejor versión sin convertirte en alguien que no eres. Porque quizá no necesitas cambiar tú. Solo necesitas dejar de parecer enfadado con el café.

✦ ✦ ✦

¿Quieres que optimicemos tu perfil?

Nuestro equipo analiza tus fotos, reescribe tu bio y te da una estrategia personalizada.

Ver planes →