¿Qué poner en una bio de Tinder si no sabes qué escribir?
Llegas a Tinder. Eliges tus fotos. Más o menos sobrevives al proceso. Y entonces aparece ese pequeño espacio en blanco: “Sobre mí.” Perfecto. Ahora solo tienes que resumir tu personalidad, resultar interesante, tener sentido del humor y conseguir que un desconocido quiera conocerte. En 500 caracteres. Sin presión. Así que haces lo que haría cualquier adulto responsable. Lo dejas vacío.
¿Qué poner en una bio de Tinder si no sabes qué escribir?
Una bio vacía también dice cosas sobre ti
“Yo es que no sé qué poner.” Normal. A casi nadie le resulta natural sentarse a escribir una descripción de sí mismo como si fuera un apartamento de Airbnb. Pero dejar la bio de Tinder vacía no soluciona el problema. Tus fotos pueden generar atracción, pero la bio aporta algo diferente: contexto. Da pequeñas pistas sobre cómo eres, qué te gusta y, sobre todo, ofrece algo con lo que empezar una conversación. Porque si tu perfil solo tiene seis fotos tuyas… ¿Qué se supone que tiene que escribir la otra persona? “Hola. Veo que tienes cara.” Buen comienzo.
No necesitas escribir tu autobiografía
Uno de los errores al pensar qué poner en una bio de Tinder es creer que tienes que explicarlo todo. Trabajo. Aficiones. Viajes. Valores. Signo zodiacal. Relación con tu madre. Objetivos para los próximos siete años. No. Una buena descripción para Tinder puede ser bastante sencilla. Por ejemplo: “Fan de los conciertos pequeños, las sobremesas largas y escaparme algún fin de semana sin organizarlo demasiado. Cocino una tortilla bastante decente, aunque esto último está pendiente de auditoría externa.” Ya sabemos algunas cosas sobre esa persona. Y además tenemos varias formas de empezar a hablarle. Eso es lo importante.
Lo específico suele funcionar mejor que lo genérico
“Me gusta viajar, salir con amigos y disfrutar de la vida.” Estupendo. Acabas de describir aproximadamente a siete millones de personas. Si quieres que tu perfil resulte más personal, baja un poco al detalle. En lugar de: “Me gusta la música”. Puedes contar: “Puedo conducir tres horas si al final del viaje hay un buen concierto.” En lugar de: “Me gusta viajar”. Quizá: “Soy de los que empiezan buscando un vuelo a Lisboa y veinte minutos después están mirando hoteles en Japón.” Lo específico ayuda a imaginarte. Y eso hace que una bio para una app de citas deje de parecer una ficha técnica.
Dale a la otra persona una puerta de entrada
Una buena bio también puede facilitar muchísimo el primer mensaje. Puedes terminar con algo como: “Necesito resolver una discusión importante: ¿la tortilla con cebolla o sin cebolla?” O: “Recomiéndame un sitio donde se coma tan bien que merezca conducir una hora.” No necesitas convertir tu perfil en un concurso. Simplemente estás dejando un hilo del que tirar. Y cuando alguien está mirando veinte perfiles seguidos, ponérselo fácil no es precisamente mala estrategia.
Tu bio no tiene que gustarle a todo el mundo
Esto quizá sea lo más importante. Cuando escribimos un perfil de Tinder, muchas veces intentamos hacerlo tan neutro que nadie pueda pensar nada malo. Y terminamos consiguiendo algo peor: que nadie piense absolutamente nada. Tu bio no necesita gustar a todo Tinder. Necesita enseñar un poquito de quién eres para que alguien compatible contigo pueda pensar: “Vale, esta persona me hace gracia. Quiero saber más”.
En Tipstomatch trabajamos precisamente eso: que tus fotos, tu bio y el resto de tu perfil cuenten algo sobre ti y no parezcan piezas elegidas al azar. Porque encontrar las palabras perfectas puede ser complicado. Pero dejarlo vacío tampoco es una estrategia. Aunque técnicamente te ahorre escribir 500 caracteres.
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