Tengo más de 40 y quiero conocer mujeres. ¿Dónde se supone que se hace eso ahora?
Tienes 46 años. Estás soltero otra vez. Quieres conocer mujeres. Perfecto. Solo falta resolver un pequeño detalle: ¿Dónde están?. Porque sales de casa, vas a trabajar, haces la compra, llevas a tus hijos donde toque, vas al gimnasio y vuelves a casa. Mujeres hay. Lo que no parece haber es ningún cartel luminoso que diga: “Mujeres solteras de 40 a 50 años. Segunda planta”. Y entonces empiezas a sospechar que todo el mundo conoce algún lugar secreto menos tú.
Tengo más de 40 y quiero conocer mujeres. ¿Dónde se supone que se hace eso ahora?
Antes conocías gente sin proponértelo
Esta es una de las grandes diferencias cuando intentas ligar después de los 40. A los veintitantos tu vida estaba llena de situaciones en las que aparecía gente nueva constantemente. Universidad. Primeros trabajos. Fiestas. Amigos de amigos. Cumpleaños donde conocías a treinta personas y al día siguiente no recordabas el nombre de dieciocho. No necesitabas diseñar una estrategia para conocer mujeres. La vida te las iba poniendo delante. A los 45 tu mundo suele estar bastante más organizado. Mismos amigos. Mismos compañeros. Mismo gimnasio. Mismo supermercado. Y probablemente el mismo camarero que ya sabe qué cerveza vas a pedir. Tu círculo funciona perfectamente. Precisamente por eso entra poca gente nueva.
Entonces, ¿dónde conocer mujeres después de los 40?
La respuesta poco emocionante es: en muchos sitios. La respuesta útil es: en sitios donde realmente tengas oportunidades de conocer personas nuevas. Puedes apuntarte a actividades, practicar algún deporte, hacer cursos, viajar, aceptar planes que normalmente rechazarías o ampliar tu círculo social. Pero hay una condición bastante importante. Que te apetezca hacerlo. Apuntarte a clases de salsa porque has leído que allí hay mujeres puede funcionar estupendamente. Hasta que descubres que odias bailar. Y ahora no tienes pareja, pero tienes clase de salsa todos los miércoles. Fantástico avance.
“Yo ya no salgo de fiesta”
Bien. Tampoco hace falta. Existe una extraña idea de que para conocer mujeres después de los 40 tienes que recuperar tu vida de los 25. Salir hasta las cuatro. Ir de bar en bar. Acercarte a desconocidas mientras intentan pedir una copa. No. Puedes conocer a alguien cenando con amigos, haciendo deporte, en un evento, durante un viaje o tomando un café. El problema es que todo eso depende bastante del azar. Y si tu semana consiste en trabajo, hijos, gimnasio y sofá, quizá el azar tenga pocas oportunidades de colaborar.
Por eso existen las apps de citas
Aquí llegamos al elefante en la habitación. Tinder. Bumble. Hinge. Y compañía. Puedes odiarlas. Puedes decir que antes las cosas eran más naturales. Puedes contar durante veinte minutos cómo conociste a tu ex en una cena de amigos en 2004. Todo correcto. Pero las apps de citas después de los 40 solucionan algo bastante concreto: ponen delante de ti personas que también están abiertas a conocer a alguien. Eso, cuando tienes una vida llena de responsabilidades y poco tiempo para improvisar, tiene bastante valor. El problema aparece cuando entras en Tinder pensando que basta con estar allí.
Estar en Tinder y utilizar bien Tinder son dos cosas diferentes
Te descargas la aplicación. Subes las cinco primeras fotos que encuentras. Escribes: “Pregúntame y te cuento”. Y esperas. Tres semanas después: “Esto de Tinder no funciona”. Puede que no funcione. O puede que estés intentando vender una casa enseñando únicamente una fotografía del garaje. En una app, antes de conocerte, eres tu perfil. Tus fotos. Tu bio. Lo que transmites. Y después, cómo conversas. Por eso la pregunta no debería ser únicamente dónde conocer mujeres después de los 40. También importa qué ocurre cuando por fin las encuentras.
No necesitas elegir entre la vida real y Tinder
Esta probablemente sea la parte más sencilla. Haz ambas cosas. Amplía tu vida. Acepta algún plan más. Haz actividades que realmente te interesen. Conoce amigos de amigos. Y utiliza las apps como otra puerta de entrada.
En Tipstomatch trabajamos precisamente esa parte: conseguir que, cuando una mujer te encuentre en una app, tu perfil no desperdicie la oportunidad antes incluso de que pueda conocerte. Porque quizá las mujeres que buscas no están escondidas. Probablemente están trabajando, llevando a sus hijos al colegio, cenando con amigas, haciendo deporte y llegando cansadas a casa. Exactamente igual que tú. Y algunas, mientras esperan que termine la lavadora, también están mirando Tinder.
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